viernes, 27 de septiembre de 2013

Cambios en el funcionamiento de neuronas son causa de la obesidad

Unas alteraciones en el funcionamiento de unas neuronas del hipotálamo son una de las causas de la obesidad, según científicos del Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer de Barcelona (noreste de España).

El trabajo, presentado ayer en Barcelona, desvela los mecanismos por los cuales el control del apetito y del peso corporal están regulados por el sistema nervioso central, específicamente por las interacciones dentro de unas neuronas llamadas POMC, que se encuentran en el hipotálamo.

En condiciones normales, las neuronas POMC son activadas por una hormona denominada leptina, que se libera en el cuerpo cuando hay una acumulación excesiva de grasa y que, al entrar en contacto con las neuronas, hace que éstas fabriquen las moléculas necesarias para regular el hambre y el gasto energético.

Resistencia a la leptina

Según el estudio, las dietas ricas en grasas provocan en las neuronas una resistencia a la leptina y ésta pierde la capacidad de ejercer su función reguladora en cuanto al apetito y al peso.

De esta manera, algunas personas obesas parecen inmunes a la leptina, a pesar de tener altos índices de esta hormona en la sangre.

El investigador del instituto barcelonés Marc Claret explicó en rueda de prensa que "cada caso de obesidad es diferente", pero "la mayoría de los obesos presenta resistencia a la acción de la leptina", con lo que los descubrimientos realizados podrían llevar, en el futuro, a disponer de un fármaco contra la obesidad, preferible a las técnicas quirúrgicas invasivas.

Fármacos

A pesar de que es un problema cada vez más frecuente en la sociedad occidental, aún no existen fármacos específicos muy efectivos para la obesidad. Los científicos confían en que conocer mejor los mecanismos moleculares que provocan este problema ayudará en el futuro a encontrar la píldora contra la obesidad.

El Alto tiene pobladores obesos debido a riesgosa “dieta andina”

"No hay dinero ni tiempo, pero uno tiene que llenarse la panza con algo”, dice Eduardo Choque y luego arranca la carne de una pierna de pollo frito que compró en la Feria 16 de Julio, en El Alto.
En su plato, además del pollo con piel crocante y grasosa, hay papas fritas y una porción de arroz combinado con tallarines, todo rociado con mayonesa y ketchup.
A simple vista, se podría concluir que Choque no es obeso, aunque de su tórax asoma una prominente barriga, sobre la cual apoya el "platillo”.
La última Encuesta Nacional de Salud, realizada por el Ministerio de Salud y Deportes, señala que en 2008 El Alto estaba entre las tres ciudades del país con más personas obesas, sólo superada por Santa Cruz y Cochabamba, en ese orden.
De acuerdo con la nutricionista María Luisa Rizo-Patrón, la obesidad sería el resultado de la "dieta andina” de los habitantes del altiplano, consistente en gran parte de alimentos con alto contenido de carbohidratos, como la papa, el chuño, el trigo -pan y fideos- y el arroz, además de grasas animales.
"A estos factores se suma el sedentarismo, la falta de ejercicio y el excesivo consumo de alcohol”, señaló la especialista.
La denominada "dieta andina”, según explicó, responde a una vida de grandes esfuerzos físicos, como la que llevan los habitantes del área rural, quienes, además de trabajar la tierra, deben caminar grandes distancias.
"En las ciudades, el consumo de carbohidratos se hace excesivo y genera la aparición de grasa abdominal y altos índices de glucosa (azúcar) en la sangre”, dijo.
El menú de los alteños
En un recorrido que realizó Página Siete por varios sectores de El Alto, comprobó que por cinco bolivianos se puede comer una salchipapa acompañada de arroz o tallarín, o ambos, según pida el cliente.
Con 10 bolivianos se puede comprar un plato de pescado frito, de chicharrón de pollo, de ají de fideo, de lechón al horno o de patitas de cerdo, ya sea en la feria o en la Ceja de El Alto.
María Vilches, quien no sin dificultad logra acomodarse dentro de un improvisado toldo de nailon, pide un choripán en la feria. Luego, exige más escabeche y llajua.
Luce agitada. Asegura que vive en el distrito 8 de la urbe, pero que vino en movilidad. Desde el lugar en que la dejó el minibús hasta el puesto de venta de chorizos hay unos 20 metros, pero parece que hubiera corrido una maratón.
Cerca, un puesto ofrece un plato fuerte de ají de fideo, bistec de res o chuleta de cerdo -cualquiera de los tres-, con papas fritas, arroz, chuño y tunta; como si fuera poco, el refuerzo es una sopa de pollo. Todo por sólo 12 bolivianos.
Hacia el mediodía, cientos de personas salen de sus trabajos en la Ceja de El Alto y se dirigen a la avenida 6 de Marzo. Varios locales ofrecen chicharrón de pollo, fricasé, plato paceño y panza rebosada; los restaurantes rebalsan de comensales, unos sentados, otros de cuclillas y otros "agachaditos”.


¿Comida vegetariana? Sólo había un restaurante con dos comensales que degustan una magra sopa de papa y espinaca, con quinua y queso.

Choque devora el pollo, paga la cuenta y hace señas para subir a un minibús; a duras penas, cabe en un asiento. Es un candidato a obeso y a sufrir diabetes o hipertensión, los principales males que aquejan a los alteños.

La obesidad trae complicaciones
De acuerdo con los cardiólogos Samuel Córdova y Félix Loza, la obesidad es un factor de riesgo para la aparición y desarrollo de enfermedades cardíacas y de la diabetes, entre otros problemas de salud.
"La obesidad causa el aumento del colesterol malo, los triglicéridos, y esto puede generar problemas circulatorios”, señaló Córdoba.
Las grasas en una persona obesa se concentran en la zona abdominal y en la sangre, por lo que pueden derivar en tapones en las venas y arterias, lo cual eleva la posibilidad de accidentes vasculares como los derrames cerebrales y las embolias.
Loza explica que el corazón de una persona obesa trabaja mucho más que el de una persona que se mantiene en su peso ideal y que el sobrepeso expone a ese órgano vital a fallar.

Sobre la diabetes, ambos expertos coincidieron en señalar que una vida sedentaria, con consumo de alimentos poco saludables o en exceso y con abuso de las bebidas alcohólicas y el tabaco, puede desembocar en el incremento de la glucosa en la sangre, lo cual puede ser fatal.

El 30% de los alteños acusa problemas de sobrepeso

La Sociedad Latinoamericana de Ateroesclerosis reveló que los casos de diabetes en Bolivia aumentaron de 7,8% a 10% en los últimos 10 años y que quienes viven en la ciudad de El Alto corren más riesgo de adquirir este mal debido a la obesidad, que ataca al 30%.
De acuerdo con el especialista Samuel Córdova, quien preside la Sociedad Latinoamericana de Ateroesclerosis, el aumento de personas que padecen de diabetes se debe en gran parte al estilo de vida de los bolivianos y a la obesidad, que afecta a una gran proporción de sus pobladores.
Cuando se consume muchos carbohidratos y azúcar, no se hace ejercicio y se fuma, surgen enfermedades cardíacas y la diabetes, de acuerdo con Córdova.
En El Alto, el índice de habitantes con obesidad alcanza el 30%, cifra que la sitúa en tercer lugar después de Santa Cruz y Cochabamba. Las personas con obesidad tienen más riesgo de contraer diabetes, ya que hay una relación lineal entre el aumento de peso y la aparición de este mal a tempranas edades.
Además, el experto hizo notar que otro factor de riesgo es la alta presión arterial, que además de la altura también está ligada a la dieta de los pacientes.
Hace diez años las estadísticas mostraban que 20% de los bolivianos sufría de hipertensión arterial, pero hoy la cifra subió al 25%.
El 75% de los diabéticos muere a causa de males cardíacos, como infartos al miocardio, derrames cerebrales y aneurismas.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Parar de fumar sin engordar

Dejar atrás el cigarro es esencial para tu salud, aunque mucho se habla de que esto puede poner en riesgo tu línea. Las razones son múltiples. Por un lado, el cigarro es un cortahambre eficaz. También la nicotina permite quemar grasas. Además, cuando paras de fumar, desarrollas nuevamente una sensibilidad mayor a los gustos y olores. Esto se acompaña generalmente de una recuperación del apetito. Sin embargo, algunos consejos permiten no tomar estos kilos y olvidar este vicio dañino.

Una persona que decide no fumar debe prestar atención en tener menús equilibrados. No debe caer sobre los productos demasiado grasosos o dulces y sobre todo, no desatender las verduras y frutas frescas. Se recomienda realizar una selección en su cocina para eliminar productos altamente calóricos como chocolates, galletas u otros y remplazarlos por alimentos sanos.

La clave de todo régimen es, sin duda, el deporte. Esto te acompañará en esta decisión tan importante que has tomado y podrás quemar calorías, al mismo tiempo que limpiar tus pulmones practicando alguna actividad deportiva.

Finalmente, puedes recurrir a consumir sustitutos alimenticios como chicle y dulces sin azúcar. Esto te servirá para ocupar tu boca sin tener que comer productos que contengan más calorías de las que puedes ingerir.

lunes, 23 de septiembre de 2013

TRASTORNOS ALIMENTARIOS EN ADOLESCENTES La detección temprana salva vidas

Delgadez.

Canón de belleza

REVISTA VIVIR MÁS,

CLÍNICA LAS CONDES

“Estamos en una sociedad que se trastornó con el tema del peso y la figura, donde el cuerpo delgado está dentro de los requisitos para ser exitoso, en especial si se es mujer, sostiene la doctora Verónica Gaete, jefa de la Unidad de Trastornos Alimentarios del Centro de Adolescentes y Jóvenes de Clínica Las Condes de Chile y miembro de su Unidad de Trastornos Alimentarios

Este mensaje, según la doctora Gaete, está contribuyendo a producir una preocupante alza de los trastornos alimentarios en el país, sobre todo entre los adolescentes: “Estos son problemas que son relativamente nuevos en nuestra sociedad y han ido en aumento progresivo. Y lo más probable, es que sigan aumentando cada vez más. Incluso hay escolares que están con este problema actualmente. Niños menores de 10 años”. Sin embargo, la más alta prevalencia se da durante la adolescencia, edad en la que los padres deben estar muy atentos ante cualquier señal sospechosa.

Los cambios de conducta

La psicóloga de la Unidad de Trastornos Alimentarios del Centro de Adolescentes y Jóvenes de CLC, Carolina López, explica que los padres deben estar muy atentos al comportamiento de sus hijos en esta etapa de la vida.

Ante cualquier señal sospechosa, lo indicado es consultar, ya que mientras antes se detecte un trastorno alimentario mejor es el pronóstico: “La tasa de recuperación entre los adolescentes es de hasta 80 por ciento de los casos. Por lo tanto, lo fundamental es la detección temprana y ahí todos pueden colaborar. Es fundamental que la familia pueda intervenir tempranamente, que los lleven a consultar, que no esperen a que esto se agrave”.

La primera señal que debiese alertar a los padres es la presencia de una insatisfacción importante con el propio cuerpo. Como explica la doctora Gaete, “todo adolescente que manifieste una insatisfacción significativa con su cuerpo o figura y se perciba con más peso del que debiese tener está en riesgo de presentar un trastorno alimentario y con esa persona hay que tener especial cuidado con lo que empieza a hacer con su alimentación. Si comienza a tener conductas que son dañinas para su salud, para el control de su peso, pero que él ve como una solución para ser feliz, se debe consultar de inmediato”.

¡MAMÁ, ESTOY GORDA!

La insatisfacción con el propio cuerpo se refleja en constantes quejas y comentarios del tipo “mira mamá este rollo que tengo en la cintura” o “que estoy barrigona acá”, cuando es obvio que no lo

están o, muchas veces sí lo están, pero hay una preocupación mucho más allá de lo esperable para el rollo que existe.

Es en ese momento, explica la doctora Gaete, donde se debe poner especial atención en cómo comen, si comen todas sus comidas al día, si empiezan a restringir la alimentación. La repetición constante de frases como “No mamá, ya comí”, es una señal de alerta. Lo mismo si no quieren comer en familia en forma reiterada, si buscan sólo productos light, si empiezan a contar las calorías de todo, si comienzan a prohibirse un tipo determinado de alimentos, “eso es un clásico que nosotros vemos en los trastornos alimentarios, lo que llamamos los alimentos prohibidos, que son todos aquellos alimentos que se evitan porque producen mucho temor, o por el temor a que las vayan a hacer subir de peso o por el temor a que les desencadenen atracones”, explica la especialista.

Cuando ya aparece una anorexia también se alteran las reglas: las niñas muchas veces comienzan a vestirse con ropas más sueltas, empiezan a botar comida.

También se debe prestar atención si aparecen evidencias de vómitos, o que, por ejemplo, como explica la doctora Gaete, “si a la hora de almuerzo comen más de lo que esperaban, se levantan rápidamente al baño, hay que estar especialmente atentos como padres y familia. También en las niñas que tienen atracones, que muchas veces la gente lo ve como lo más normal, porque en los adolescentes la impulsividad es normal. Pero que hay que tener ojo si se junta insatisfacción corporal, tratar de hacer régimen y terminar en un atracón”.

La práctica de ejercicio excesivo para el control del peso es otro síntoma sospechoso. Todas aquellas que sean finalmente conductas que son dañinas, conductas que son excesivas, con el fin de controlar el peso, indican situaciones sobre las que hay que estar alertas y consultar oportunamente.

lunes, 16 de septiembre de 2013

¿Quieres perder kilos? Entonces no tomes estas bebidas



Es común vigilar lo que comemos a la hora de mantener la figura o adelgazar unos kilitos, sin embargo, se suele prestar muy poca atención a las bebidas, cuando pueden resultar auténticas bombas calóricas que hagan un flaco favor a la silueta. Ficha las bebidas que más engordan y no te dejes llevar por ellas este verano.

Siempre es recomendable y, en verano imprescindible, ingerir al menos dos litros de líquidos al día. Lo ideal es que la mayoría de esta cantidad sea agua (la única bebida con cero calorías), pero, especialmente con la llegada del calor, son muchas las tentaciones líquidas que además de refrescarnos pueden llegar a provocar que acumulemos algún kilo inesperado.

Zumos, granizados, batidos, cervezas, cócteles... apetecen en esta época más que en cualquier otro momento y no se trata de renunciar a ellos, simplemente, debes conocer cuáles engordan más para que su consumo sea esporádico y siempre acorde con una alimentación equilibrada.

El alcohol en exceso no solo no es saludable sino que además es un verdadero peligro si quieres mantener una silueta armoniosa. Aporta calorías “vacías”, es decir, sin nutrientes, que se convierten en la primera fuente de energía a la que recurre nuestro organismo para mantener su actividad.

El cuerpo “quema” las calorías ingeridas mediante el alcohol y no recurre a las almacenadas por lo que, por mucho que hagamos deporte y llevemos una dieta saludable, si el consumo de bebidas alcohólicas es elevado nuestras reservas de grasa no disminuirán, incluso podrían aumentar considerablemente.

No te prives de una refrescante cerveza al borde del mar teniendo en cuenta que una caña/botellín son unas 90 calorías (razonable) pero si son muchas ¡ojo! empieza a sumar y verás como sube el número de calorías que luego deberás eliminar, tal vez, con unas palas o un poco de jogging por la orilla de la playa. Un vasito de refrescante vino blanco son 85 Kcal, y, si lo prefieres tinto, ingerirás 65 Kcal.

Caso más “grave” son las bebidas alcohólicas no fermentadas (whisky, vodka, coñac...) con ellas ten cuidado, especialmente si las tomas combinadas con refrescos, porque su aporte calórico es realmente elevado. Una copa, tan apetecible en una terraza tras la cena, puede aportarte la friolera de 300 - 400 calorías.

Los refrescos azucarados y con gas son otro clásico que aumenta su consumo en verano. La mayoría de ellos tienen un elevado contenido en azúcares por lo que su ingesta también debe moderarse. Los refrescos light, que sustituyen estos azúcares por otros edulcorantes reducen notablemente el aporte calórico por lo que son una buena elección si te encanta disfrutar de este tipo de bebidas.

Los zumos son siempre una opción saludable por el valor nutricional que poseen sobre todo si están hechos con fruta natural. Los zumos envasados son una práctica forma de refrescarte tomando una buena cantidad de vitaminas pero, cuidado con aquellos que incluyen azúcares añadidos porque pueden ser una importante fuente de calorías “ocultas” (fíjate en la composición).

Si eres de las que prepara sus propios zumos de frutas y verduras, como los tan de moda smoothies, elige bien los distintos ingredientes porque algunas frutas (especialmente las tropicales) aun siendo muy saludables son una fuente importante de calorías, por ejemplo, 100 gramos de mango suponen 73, de plátano, 85 y de caquis, 64.

De entre las bebidas más veraniegas a las que seguro no te resistes, la que más engorda es el sabroso sorbete de limón (140 Kcal/100 ml) y la que menos el súper refrescante granizado (60 Kcal), la tradicional horchata, por su parte, aporta 75 Kcal y ese delicioso batido unas 100.

jueves, 12 de septiembre de 2013

El singular método del ayuno

La dieta del ayuno tiene mucho éxito hoy en día. Su teoría se basa sobre la idea que limpiamos nuestro cuerpo y lo purificamos de todas sus toxinas. Durante esta dieta, se eliminan los alimentos sólidos de la alimentación, la cual se limita a un simple aporte hídrico, ya que sólo las sopas, los jugos y otros líquidos son autorizados. Este ayuno parcial conlleva un aporte calórico mínimo con el consumo de caldos de verduras o zumos de frutas, los cuales proveen glúcidos, vitaminas y minerales. Según las personas que la realizan, esta dieta permite hacer desaparecer la sensación de hambre, sentirse muy liviano y disminuir los malestares debidos al estreñimiento, reumatismos y problemas digestivos. Aunque este método parezca espectacular porque puede hacer perder hasta 5 kilos a la semana, se aconseja tomar precauciones. En primer lugar, este régimen dietético es ineficaz a largo plazo porque la persona vuelve a engordar rápidamente. Asimismo, es indispensable no sufrir de problemas de salud antes de practicar esta dieta. Se recomienda que las mujeres embarazadas, los mayores, las personas que padecen de diabetes o enfermedades cardiovasculares y respiratorias eviten empezar un ayuno. En fin, éste suele hacer perder peso, pero se recomienda realizarlo particularmente para purificar el cuerpo y el espíritu y no solamente para quitarse esos kilos de más.

Para tomarlos en cuenta

El momento

Es difícil realizar un ayuno, ya que puede acompañarse de efectos secundarios como dolores de cabeza, de estómago, transpiración y nervosidad. Elige un periodo de calma para empezarlo y prepararte psicológica y físicamente.

Beber

Según los diferentes tipos de ayuno, se puede tomar caldos, zumos o únicamente agua. Es indispensable hidratarse para eliminar los residuos del cuerpo y así, purificarlo. El organismo suele aguantar un tiempo sin alimentación sólida, pero es primordial que reciba líquidos.

al finalizar

Una vez acabado el ayuno, no puedes volver a comer directamente como lo hacías antes. Se debe introducir nuevamente los alimentos de manera progresiva, tanto en cantidad como en calidad.

Pasa hambre y te curarás
Diego Montaño - Periodista



¿Cómo podemos saber lo que es pasar hambre si nunca dejamos de comer? Puede parecer absurdo para algunos, pero para muchas personas éste es uno de los tantos motivos por qué ayunar.

Ofrecer el sacrificio al Supremo, desintoxicar el organismo o como método para perder peso (el menos apropiado) y muchos otros son justificaciones suficientes, creo yo, para debatir, primero, individualmente y por qué no colectivamente sobre la práctica regular del ayuno en nuestras vidas.

Está demostrado científicamente que para tratar ciertas enfermedades es aconsejable ayunar o no ingerir ciertos alimentos, esto para ayudar a la desintoxicación del cuerpo. Pero no se puede ayunar cualquier día. En la India, se estableció un calendario lunar que marca los días más adecuados. Quizás más de uno se pregunte qué tiene que ver la luna con nuestro cuerpo. Pues mucho, de hecho está comprobado que la luna llena nos altera emocionalmente, por lo que al ayunar, de alguna manera, calmamos eso.

En Venezuela, conocí a un monje de Ananda Marga (movimiento socio-cultural que nació en la India en el siglo XX, su fundador fue P.R. Sarkar). Este monje, llamado Dada Maheshvarananda, en una oportunidad se raspó el brazo con una planta, lo que le provocó una alergia, se curó en una semana sólo ayunando, los primeros dos días fue seco (ni agua), paulatinamente empezó a consumir agua, frutas y verduras. Además de alergias, el ayuno es utilizado para curar otras enfermedades; puede sonar ilógico curarse por no comer, pero a la vez es muy razonable en el sentido que la única manera de desintoxicar lo que tenemos dentro es dejándolo vacío. Aparte de desintoxicarlo, darle un descanso de vez en cuando es necesario, pensemos en nuestro organismo como una máquina que funciona 24 horas al día, los 365 días del año, sin feriados, ni descansos y malos cuidados, no hay máquina que aguante ¿no creen?

Cuando ayuné lo hice en 3 niveles: salud (descanso al organismo), social (entender a las personas que pasan hambre) y espiritual (controlar de mejor manera el carácter). Créanme que a mí no me dolió la cabeza, sin embargo, conozco a personas que sí sufren de fuertes dolores o descompensaciones que muchas veces son más psicológicas que biológicas, debido a que el organismo tiene las suficientes reservas para sobrevivir un par de días sin bocado alguno.

Sea cual sea la razón, menos para bajar de peso, los invito a informarse más sobre esta opción y animarse a experimentarla.


martes, 10 de septiembre de 2013

¿Dieta o ejercicios para adelgazar?


Uno de los comentarios más comunes cuando se pretende adelgazar es, “el lunes comienzo la dieta” o “me inscribí al gimnasio para bajar de peso”. Pero el gran dilema es cuál de estas opciones es ideal para bajar esos kilitos de más.

Los ejercicios son necesarios. El nutricionista y dietista, Edwin López, comentó que no hay resultados efectivos si no existe la práctica de los ejercicios. Para bajar de peso se debe tomar en cuenta, dos cosas importantes, primero que puede reducir la cantidad habitual de calorías que ingiere a través de los alimentos y segundo cómo va a gastar esas calorías y reservas que tiene en forma de grasa depositada.

Cuidado con las dietas estrictas. En este sentido, López, indica que para poder gastar esa grasa depositada, no es suficiente con reducir la cantidad de calorías. “Cuando se hace ejercicios, se empiezan a gastar las reservas, por el contrario de cuando se hace una dieta “mata hambre”, lo cual puede hasta provocar una hipoglucemia”, dijo el especialista.

Ambos deben combinarse. Por su parte, el entrenador físico, Marcos Flores, aseguró que lo ideal es hacer dieta en combinación con ejercicios, ya que el 70 por ciento de todo el desarrollo del cuerpo, la rutina y objetivos de entrenamiento se basa en la dieta y el 30 por ciento, en el ejercicio. “lo mejor es siempre combinar estas dos formas”, dijo.

Con dieta y ejercicios. López indicó que un paciente puede bajar de 3 a 4 kilos en la primera etapa que comprenden entre 5 a 6 semanas. La segunda, el paciente puede bajar hasta 2 kilos y en la tercera puede perder hasta 1 kilo por mes. Esta es la forma más saludable de bajar de peso, de forma gradual, en tal sentido que exista una adaptación fisiológica del cuerpo al nuevo peso que se pretende llegar y que además debe estar supervisado por profesionales en el área.

Dieta

• Previene enfermedades del síndrome metabólico como la diabetes, gota, colesterol alto, triglicéridos.
• Puede limpiarse el exceso de grasa en la sangre
• En el caso de las mujeres aumenta la fertilidad.
• Regula el tubo digestivo.
• Ayuda a tener energía y evita el estrés.

Actividad física

• Hace más eficiente la función cardiovascular.
• Regula el metabolismo endógeno.
• Regula el peso de la estructura del cuerpo.
• Mayor resistencia a nivel del músculo esquelético.
• Regula el apetito.
• Ayuda a prevenir enfermedades mentales.