Debido a la venta indiscriminada de comida chatarra en las unidades educativas de El Alto, se tienen datos de que 6 de cada 10 estudiantes estarían en el riesgo de adquirir la obesidad, motivo por el cual, el concejal Juanito Angulo, presentará un proyecto de sustitución y prohibición de estos productos.
La preocupación de la autoridad alteña, fue dada a conocer luego de un estudio que se ha efectuado en las diferentes unidades educativas, donde de manera indiscriminada, en todos los colegios de la urbe alteña, se puede ver este tema, poniendo en peligro la salud de los estudiantes, debido a su alto contenido de azúcar, gaseosa, frituras con mucha grasa y sal principalmente.
Estos resultados de una encuesta que se realizó, mediante varias organizaciones de salud, además teniendo en cuenta que en el momento se cuenta con una Ley 775 del año 2016, de Promoción de Alimentación Saludable para concienciar a la población sobre la importancia de los buenos hábitos alimenticios y reducir enfermedades como la diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
La normativa también fomenta la actividad física; regula la publicidad de alimentos y bebidas no alcohólicas, y del etiquetado, lo que le permite al consumidor identificar en sus envases y etiquetas a los alimentos que presenten alto contenido de sodio, azúcar, grasas saturadas y grasas.
Además, promueve que los kioscos instalados en las unidades educativas tengan una variedad de alimentos y opciones saludables como frutas, verduras y refrescos hervidos, y fomentar el buen hábito de comer sano y evitar algunas enfermedades en los estudiantes.
"Lo que nos preocupa que a pesar de estas advertencias que se tiene, no hemos podido advertir un control en este tema por parte del municipio, lo que está provocando una venta indiscriminada en los establecimientos educativos de comida como las famosas sopas de fideo y otros productos como papas fritas que en su mayoría no cuentan con un registro sanitario, a pesar de que se cuenta con un desayuno escolar que se debe priorizar con más incidencia para la próxima gestión educativa", manifestó el concejal Angulo.
Para el efecto y con la finalidad de bajar este índice que de cada 10 estudiantes 6 estarían con el problema de la obesidad, por mala alimentación, con el riesgo de que año que pase tiende a subir, por lo que de manera urgente primero de debe implementar una normativa y luego poner en práctica el proyecto que se tiene programado.
Para el efecto, se tiene planificada una coordinación con el Ejecutivo municipal, primero para normar la venta de estos productos en los establecimientos, y luego establecer las prohibiciones del expendio de los mismos solo en un área permitida, bajo un control estricto por parte de las autoridades correspondientes como es la Intendencia.
Otro de los planes que se tienen para el efecto es la sustitución de la comida chatarra, por otros productos como las ensaladas de frutas y otros que anulen el alto índice de aquellos químicos que dan la posibilidad del riesgo de obesidad.
“Lo que nosotros vamos a promover en este tema, es que se sustituyan estos productos y seguidamente la prohibición de la venta en las puertas de las unidades educativas de las mismas, esperemos coordinar con las autoridades de salud y el Ejecutivo del municipio", finalizó la autoridad.
Todo lo que tienes que saber sobre el sobre peso, como controlarlo
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jueves, 27 de diciembre de 2018
sábado, 8 de septiembre de 2018
Trabajar en turnos de noche podría producir obesidad abdominal
Perturbar los patrones normales del sueño es el principal responsable.
Los trabajadores que hacen turnos de noche con regularidad podrían ser más propensos a aumentar de peso, sugiere un nuevo análisis.
El hallazgo implicó un análisis profundo de 28 estudios realizados entre 1999 y 2016.
Se estima que 700 millones de hombres y mujeres de todo el mundo siguen ahora ese patrón de trabajo, lo que representa más o menos un 20 por ciento de la fuerza laboral global, apuntaron los investigadores.
Aunque la revisión no pudo probar causalidad, unos expertos en nutrición expresaron poca sorpresa ante el hallazgo.
Connie Diekman, directora de nutrición universitaria de la Universidad de Washington en St. Louis, sugirió que la perturbación del sueño podría ser la principal culpable.
"Como han demostrado los estudios, y este estudio lo respalda, el cuerpo humano está programado para dormir cuando está oscuro, permitiendo a las hormonas que afectan al hambre y a la saciedad reajustarse para el próximo día", explicó.
"Cuando las personas están despiertas en un momento en que deberían estar dormidas, las hormonas relacionadas con el hambre y la saciedad parecen desequilibrarse, lo que resulta en cambios en la alimentación, cambios en el metabolismo y una tendencia a comer más de lo necesario", dijo Diekman.
La planificación por adelantado es clave, concurrió Diekman. "Preparar los platos por adelantado es una forma fácil de tener mejores opciones", señaló.
Recuerda: "Comer te hace bien y estar en movimiento más aún".
(*) Médico Especialista en Nutrición
Especialización en Clínica Estética y Reparadora
Centro de Nutrición y Medicina Estética "Vivir"
gersonavila007@gmail.com
Teléfono 52-83135
Dirección: Rodríguez Nº 212 Pagador y Velasco Galvarro
Oruro - Bolivia
Los trabajadores que hacen turnos de noche con regularidad podrían ser más propensos a aumentar de peso, sugiere un nuevo análisis.
El hallazgo implicó un análisis profundo de 28 estudios realizados entre 1999 y 2016.
Se estima que 700 millones de hombres y mujeres de todo el mundo siguen ahora ese patrón de trabajo, lo que representa más o menos un 20 por ciento de la fuerza laboral global, apuntaron los investigadores.
Aunque la revisión no pudo probar causalidad, unos expertos en nutrición expresaron poca sorpresa ante el hallazgo.
Connie Diekman, directora de nutrición universitaria de la Universidad de Washington en St. Louis, sugirió que la perturbación del sueño podría ser la principal culpable.
"Como han demostrado los estudios, y este estudio lo respalda, el cuerpo humano está programado para dormir cuando está oscuro, permitiendo a las hormonas que afectan al hambre y a la saciedad reajustarse para el próximo día", explicó.
"Cuando las personas están despiertas en un momento en que deberían estar dormidas, las hormonas relacionadas con el hambre y la saciedad parecen desequilibrarse, lo que resulta en cambios en la alimentación, cambios en el metabolismo y una tendencia a comer más de lo necesario", dijo Diekman.
La planificación por adelantado es clave, concurrió Diekman. "Preparar los platos por adelantado es una forma fácil de tener mejores opciones", señaló.
Recuerda: "Comer te hace bien y estar en movimiento más aún".
(*) Médico Especialista en Nutrición
Especialización en Clínica Estética y Reparadora
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Dirección: Rodríguez Nº 212 Pagador y Velasco Galvarro
Oruro - Bolivia
lunes, 13 de agosto de 2018
Expertos de Chile y Bolivia hablan de sobrepeso, obesidad y los desafíos para tratar la diabetes
La obesidad es una epidemia mundial. Especialistas de Chile y Bolivia compartirán últimas investigaciones, conocimientos y experiencias.
El próximo 15 de agosto se llevará a cabo el Seminario “Los desafíos del tratamiento de la diabetes y su relación con el sobrepeso y la obesidad”, organizado por la Asociación de Profesionales Bolivianos Egresados de Universidades Chilenas, Red Alumni Chile-Bolivia, y patrocinado por el Consulado General de Chile en La Paz, que tiene como objetivos impulsar iniciativas de integración, fortalecer lazos culturales y académicos, profundizar la cooperación médica y alentar espacios de comunicación entre ambos países.
La Red Alumni Bolivia – Chile está integrada por alrededor de 300 profesionales bolivianos egresados en universidades chilenas y desde mayo de 2013 viene organizando ciclos de conferencias con la participación de reconocidos profesionales chilenos que tratan temas de interés económico, social, académico o empresarial, y comparten conocimientos, información y experiencias con expertos nacionales.
Cooperación en el área de salud
Una de las más importantes áreas de cooperación entre ambos países se da en el campo de la salud, por lo que en el encuentro de la Red Alumni del próximo 15 de agosto se intercambiarán investigaciones y experiencias entre galenos chilenos y bolivianos, quienes expondrán la problemática de la obesidad y la diabetes, con un enfoque de género, considerando la alta prevalencia en las mujeres de contraer estas enfermedades, por ejemplo, durante el embarazo.
De esta forma, la doctora Paola Casanello, de la División de Obstetricia y Ginecología de la Escuela de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, expondrá su ponencia titulada el “Origen temprano de la obesidad: el papel de la Epigenética”. Por su parte la doctora Gloria López Stewart, médico cirujano de la Universidad de Chile, con especialidad en Medicina Interna, presentará su exposición “Diabetes gestacional”.
De Bolivia, la médico cirujana María de los Ángeles Salcedo, especialista en salud pública - epidemiología y medicinas complementarias, expondrá sobre “Especies medicinales y nutracéuticos como coadyuvantes al tratamiento de diabetes”. Finalmente, el Endocrinólogo-diabetólogo Ricardo Landívar dará conocer su informe sobre “Diagnóstico y prevalencia de la Diabetes en Bolivia”.
El Encuentro de la Red Alumni Chile – Bolivia está dirigido a médicos, académicos, trabajadores y estudiantes de la salud. Se llevará a cabo el 15 de agosto en el Auditorio del Instituto Gastroenterológico Boliviano-Japonés, desde las 9:00 horas.
jueves, 5 de julio de 2018
lunes, 23 de abril de 2018
Seis de cada diez mujeres en edad fértil sufren de obesidad
En Bolivia, casi seis de diez mujeres en edad fértil son propensas a la obesidad y en los niños esta grave afección perjudica a una alta proporción de la población infantil. En el país existe una población de 244.261.666 mujeres en edad fértil, de las cuales 57.7% presenta sobrepeso y en el caso de los niños de una población de 1.087.567 menores de cinco años, 10% padece de obesidad.
En promedio se reportan 65.000 casos de obesidad o sobrepeso por gestión, según cifras oficiales. En 2013 se registraron 72.966 casos, cifra que disminuyó a 60.658 para 2014. En 2015, la cifra de casos sufrió un aumento llegándose a reportar 71.541 y en 2016 el registro fue de 75.290 casos atendidos.
Un estudio de la Fundación Tierra reveló que en El Alto, se repite la frecuencia de casos en las mujeres en edad fértil en La Paz, mientras que cinco de diez varones adultos también están afectados por sobrepeso.
De acuerdo con la Organización Mundial de Salud (OMS), el sobrepeso y la obesidad se define como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud por la alta participación de carbohidratos en la dieta alimenticia. En promedio cada año mueren 2.6 millones de personas a causa de ese mal.
El nutricionista Edson Valencia detalló que de cada 10 pacientes que acuden a consulta, al menos, seis o siete llegan con problemas de obesidad; afirmó que las edades de 40 a 60 años son de mayor incidencia.
MALOS HÁBITOS
Explicó que los factores que provocan la obesidad son la mala alimentación, sedentarismo, poca actividad física y la falta de consumo de líquidos durante el día, además del excesivo consumo de gaseosas y comida “chatarra”.
Estos aspectos aumentan los niveles de azúcar en el organismo, lo que ocasiona que la energía en exceso se acumule en el cuerpo, en forma de grasa, por lo tanto el colesterol se incrementa, repercutiendo en problemas colaterales como presión alta y males cardiovasculares.
“En muchas ocasiones –dijo– el sobrepeso termina en diabetes (enfermedad que se presenta con altos niveles glucosa (azúcar) en la sangre), la mayoría de los pacientes terminan con estos problemas a causa del estrés o por un factor hereditario, lo que genera altos costos en el tratamiento en los servicios de salud tanto públicos como privados”.
APARIENCIA
Señaló que en los últimos años la obesidad se está presentando en el país en edades más tempranas, debido a los hábitos alimenticios y a la idea de que “estar gordito es salud y si esta flaco está mal alimentado”, dijo.
El profesional apuntó que el peso debe ser medido y calculado por un especialista de acuerdo a la estatura de la persona, explicó que a la estatura exacta de la persona se le debe restar 100, el resultado indica el peso propicio, por ejemplo una estatura de 1.70 metros menos 100, el peso ideal sería 70 y en caso de pasar los 76 kilos en adelante se estaría ingresando a un estadio de sobrepeso, considerando esa misma estatura.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los niños obesos y con sobrepeso tienden a continuar con este mal en la edad adulta. Estas personas tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.
El sobrepeso y la obesidad son en gran medida prevenibles, por consiguiente hay que dar una gran prioridad a la prevención de la obesidad infantil.
“Prevenir la obesidad en niños dependerá de los buenos hábitos que los padres inculquen a sus hijos, evitando el consumo de comida chatarra, por lo contrario se debe impulsar al consumo de verduras y frutas, con que el niño evitará los problemas de obesidad”, dijo.
En promedio se reportan 65.000 casos de obesidad o sobrepeso por gestión, según cifras oficiales. En 2013 se registraron 72.966 casos, cifra que disminuyó a 60.658 para 2014. En 2015, la cifra de casos sufrió un aumento llegándose a reportar 71.541 y en 2016 el registro fue de 75.290 casos atendidos.
Un estudio de la Fundación Tierra reveló que en El Alto, se repite la frecuencia de casos en las mujeres en edad fértil en La Paz, mientras que cinco de diez varones adultos también están afectados por sobrepeso.
De acuerdo con la Organización Mundial de Salud (OMS), el sobrepeso y la obesidad se define como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud por la alta participación de carbohidratos en la dieta alimenticia. En promedio cada año mueren 2.6 millones de personas a causa de ese mal.
El nutricionista Edson Valencia detalló que de cada 10 pacientes que acuden a consulta, al menos, seis o siete llegan con problemas de obesidad; afirmó que las edades de 40 a 60 años son de mayor incidencia.
MALOS HÁBITOS
Explicó que los factores que provocan la obesidad son la mala alimentación, sedentarismo, poca actividad física y la falta de consumo de líquidos durante el día, además del excesivo consumo de gaseosas y comida “chatarra”.
Estos aspectos aumentan los niveles de azúcar en el organismo, lo que ocasiona que la energía en exceso se acumule en el cuerpo, en forma de grasa, por lo tanto el colesterol se incrementa, repercutiendo en problemas colaterales como presión alta y males cardiovasculares.
“En muchas ocasiones –dijo– el sobrepeso termina en diabetes (enfermedad que se presenta con altos niveles glucosa (azúcar) en la sangre), la mayoría de los pacientes terminan con estos problemas a causa del estrés o por un factor hereditario, lo que genera altos costos en el tratamiento en los servicios de salud tanto públicos como privados”.
APARIENCIA
Señaló que en los últimos años la obesidad se está presentando en el país en edades más tempranas, debido a los hábitos alimenticios y a la idea de que “estar gordito es salud y si esta flaco está mal alimentado”, dijo.
El profesional apuntó que el peso debe ser medido y calculado por un especialista de acuerdo a la estatura de la persona, explicó que a la estatura exacta de la persona se le debe restar 100, el resultado indica el peso propicio, por ejemplo una estatura de 1.70 metros menos 100, el peso ideal sería 70 y en caso de pasar los 76 kilos en adelante se estaría ingresando a un estadio de sobrepeso, considerando esa misma estatura.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los niños obesos y con sobrepeso tienden a continuar con este mal en la edad adulta. Estas personas tienen más probabilidades de padecer a edades más tempranas enfermedades no transmisibles como la diabetes y las enfermedades cardiovasculares.
El sobrepeso y la obesidad son en gran medida prevenibles, por consiguiente hay que dar una gran prioridad a la prevención de la obesidad infantil.
“Prevenir la obesidad en niños dependerá de los buenos hábitos que los padres inculquen a sus hijos, evitando el consumo de comida chatarra, por lo contrario se debe impulsar al consumo de verduras y frutas, con que el niño evitará los problemas de obesidad”, dijo.
martes, 3 de abril de 2018
sábado, 10 de marzo de 2018
Obesidad y cáncer
Hay pruebas consistentes de que cantidades mayores de grasa corporal están asociadas con mayores riesgos de varios tipos de cáncer y el Instituto Nacional del Cáncer incluye los que siguen:
Cáncer de endometrio: Las mujeres con sobrepeso y obesas tienen de dos a cuatro veces más probabilidad que las mujeres de peso normal de presentar cáncer de endometrio (cáncer del revestimiento del útero), y mujeres extremadamente obesas tienen casi siete veces más.
Adenocarcinoma de esófago: Tienen la doble probabilidad que las personas de peso normal de presentar un tipo de cáncer de esófago llamado adenocarcinoma esofágico, y las personas que son obesas en extremo tienen esa probabilidad más de cuatro veces.
Cáncer gástrico del cardias: Tienen la doble probabilidad que las personas de peso normal de presentar cáncer en la parte superior del estómago, es decir, la parte que está más cerca del esófago.
Cáncer de hígado: Tienen hasta una doble probabilidad que las personas de peso normal de presentar cáncer de hígado. La asociación entre el sobrepeso y la obesidad y el cáncer de hígado es mayor en los hombres que en las mujeres.
Cáncer de riñón: Tienen casi el doble de probabilidad que las personas de peso normal de presentar cáncer de células renales, la forma más común de cáncer de riñón.
Mieloma múltiple: En comparación con los individuos de peso normal, quienes tienen sobrepeso o que son obesos tienen un ligero aumento (10 a 20 %) del riesgo de presentar mieloma múltiple.
Meningioma: El riesgo de este tumor cerebral de crecimiento lento que se presenta en las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal aumenta en casi 50 % de las personas que son obesas y en casi 20 % de las personas que tienen sobrepeso.
Cáncer de páncreas: Tienen una probabilidad cerca de 1,5 veces de presentar cáncer pancreático, como la gente de peso normal (17).
Cáncer colorrectal: Las personas que son obesas tienen ligeramente (aproximadamente 30 %) más probabilidad de presentar cáncer colorrectal que las personas de peso normal.
Cáncer de vesícula biliar: Las personas que son obesas tienen un aumento de 60 % del riesgo de cáncer.
Cáncer de seno: En mujeres posmenopáusicas, quienes son obesas tienen de 20 a 40 % de aumento en el riesgo de presentar cáncer de seno en comparación con mujeres de peso normal. Los riesgos mayores se observan principalmente en las mujeres que nunca han usado la terapia hormonal para la menopausia y para tumores que expresan receptores hormonales.
Cáncer de ovario: Un IMC mayor está asociado con un ligero aumento del riesgo de cáncer de ovario, especialmente en mujeres que nunca han usado terapia hormonal para la menopausia.
Cáncer de tiroides: Un IMC mayor (específicamente, un aumento de 5 unidades en el IMC) se asocia con un ligero aumento (10 %) del riesgo de cáncer de tiroides.
"Recuerda: comer te hace bien y estar en movimiento más aún"
(*) Médico Especialista en Nutrición
Especialización en Clínica Estética y Reparadora
Centro de Nutrición y Medicina Estética "Vivir"
gersonavila007@gmail.com
Teléfono 52-83135
Dirección: Rodríguez Nº 212 Pagador y Velasco Galvarro
Oruro - Bolivia
Cáncer de endometrio: Las mujeres con sobrepeso y obesas tienen de dos a cuatro veces más probabilidad que las mujeres de peso normal de presentar cáncer de endometrio (cáncer del revestimiento del útero), y mujeres extremadamente obesas tienen casi siete veces más.
Adenocarcinoma de esófago: Tienen la doble probabilidad que las personas de peso normal de presentar un tipo de cáncer de esófago llamado adenocarcinoma esofágico, y las personas que son obesas en extremo tienen esa probabilidad más de cuatro veces.
Cáncer gástrico del cardias: Tienen la doble probabilidad que las personas de peso normal de presentar cáncer en la parte superior del estómago, es decir, la parte que está más cerca del esófago.
Cáncer de hígado: Tienen hasta una doble probabilidad que las personas de peso normal de presentar cáncer de hígado. La asociación entre el sobrepeso y la obesidad y el cáncer de hígado es mayor en los hombres que en las mujeres.
Cáncer de riñón: Tienen casi el doble de probabilidad que las personas de peso normal de presentar cáncer de células renales, la forma más común de cáncer de riñón.
Mieloma múltiple: En comparación con los individuos de peso normal, quienes tienen sobrepeso o que son obesos tienen un ligero aumento (10 a 20 %) del riesgo de presentar mieloma múltiple.
Meningioma: El riesgo de este tumor cerebral de crecimiento lento que se presenta en las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal aumenta en casi 50 % de las personas que son obesas y en casi 20 % de las personas que tienen sobrepeso.
Cáncer de páncreas: Tienen una probabilidad cerca de 1,5 veces de presentar cáncer pancreático, como la gente de peso normal (17).
Cáncer colorrectal: Las personas que son obesas tienen ligeramente (aproximadamente 30 %) más probabilidad de presentar cáncer colorrectal que las personas de peso normal.
Cáncer de vesícula biliar: Las personas que son obesas tienen un aumento de 60 % del riesgo de cáncer.
Cáncer de seno: En mujeres posmenopáusicas, quienes son obesas tienen de 20 a 40 % de aumento en el riesgo de presentar cáncer de seno en comparación con mujeres de peso normal. Los riesgos mayores se observan principalmente en las mujeres que nunca han usado la terapia hormonal para la menopausia y para tumores que expresan receptores hormonales.
Cáncer de ovario: Un IMC mayor está asociado con un ligero aumento del riesgo de cáncer de ovario, especialmente en mujeres que nunca han usado terapia hormonal para la menopausia.
Cáncer de tiroides: Un IMC mayor (específicamente, un aumento de 5 unidades en el IMC) se asocia con un ligero aumento (10 %) del riesgo de cáncer de tiroides.
"Recuerda: comer te hace bien y estar en movimiento más aún"
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viernes, 23 de febrero de 2018
domingo, 3 de diciembre de 2017
Obesidad Infantil en aumento
La niñez actual ha cambiado la actividad al aire libre por un celular, tablet o televisión, a tal punto que pasa todo el día frente a una pantalla sin percatarse que el día ha pasado. Esto causa profunda preocupación por el alarmante aumento de casos de obesidad infantil y sus consecuencias para la salud.
Muchas veces en nuestro país, por la idiosincrasia, se cree equivocadamente que el estar rellenito es símbolo de buena salud y bienestar, sin percatarse que la gordura puede provocar enfermedades graves en los niños, no solo a nivel de salud, sino psicológico, porque son motivo de burla en sus centros educativos.
Pero conozcamos qué es la obesidad infantil, sus causas, factores de riesgo, complicaciones, tratamiento, formas de prevenirla y cuándo es necesario acudir a un especialista. Al respecto entrevistamos a la endocrinóloga pediatría de Sucre, Adriana Aparicio Claure (AAC).
F.- ¿QUÉ ES LA OBESIDAD INFANTIL?
AA.- La obesidad es una enfermedad crónica, sistémica, multiorgánica, metabólica e inflamatoria, determinada por la interrelación entre la genética y el medio ambiente, expresada por un exceso de grasa corporal que conlleva un mayor riesgo de enfermedades o muerte.
F.- ¿CUÁLES SON SUS CAUSAS?
AA.- Entre sus causas están: poligénicas, monogénicas y sindrómicas.
a) Poligénica.- La más frecuente debido a factores genéticos (heredados de 66 a 70%) y ambientales (sedentarismo, dieta, actividad física, etc.).
b) Monogénica.- Producida por la mutación de un solo gen por ejemplo: el gen que codifica la hormona leptina (regula el peso corporal) o de su receptor de melanocortina. Dichas mutaciones de alguna forma afectan la saciedad con exceso de consumo de alimentos desde edades tempranas.
c) Sindrómica.- Asociada a síndromes genéticos como Prader Willi, Bardet Biedl, Osteodistrofia de Albright, entre otros.
F.- ¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?
AA.- Entre los signos más visibles están el aumento de tejido adiposo localizado a nivel abdominal o generalizado. Los síntomas en cada caso son muy particulares, dependiendo de cuán avanzado esté cada caso.
F.- ¿QUÉ FACTORES DE RIESGO EXISTEN?
AA.- Si nos referimos al tipo de obesidad más frecuente como la poligénica u multifactorial influyen los siguientes factores: 1) Genéticos, si un padre es obeso el niño tiene de 2 a 4 veces riesgo de obesidad y si ambos padres son obesos esto sube a 10 veces. 2) Ambientales como el sedentarismo, la falta de actividad física regular, la alimentación rica en grasas y carbohidratos, acceso a comida chatarra y la pobreza.
F.- ¿CUÁLES SON SUS COMPLICACIONES?
AA.- La hay físicas como el pie plano, genu valgo y dolor de espalda. Los psicosociales como la baja autoestima, aislamiento, depresión y riesgo de bulling. Y finalmente las metabólicas con el incremento de presión arterial, de grasas sanguíneas como colesterol, triglicéridos que conllevan a dislipidemias, incremento de glucosa sanguínea y diabetes tipo 2. Además de hígado graso y cirrosis hepática.
F.- ¿QUÉ CANTIDAD DE ALIMENTOS DEBE CONSUMIR EL NIÑO?
AA.- Las kilocalorías que debe consumir un niño se calcula de acuerdo con la edad, sexo y tipo de actividad física que realiza, tomando en cuenta el estadio de desarrollo en el que se encuentra para completar su crecimiento y desarrollo. Siempre tiene que haber un balance entre los grupos de alimentos y se recomienda, en relación con los macronutrientes, un aporte de acuerdo con las calorías indicadas: 50% de carbohidratos, 30 % grasas y 15 a 20 % de proteínas.
F.- ¿CÓMO PREVENIR LA OBESIDAD?
AA.- Las recomendaciones generales para prevenir la obesidad en este grupo etario, según las sociedades pediátricas son: Actividad física diaria y cardiovascular por lo menos 60 minutos, así como una dieta balanceada, de preferencia calculada e indicada por personal capacitado, incluyendo siempre verduras y agua simple. Evitar azúcar refinada, sodas o jugos con alto contenido energéticos sin ningún aporte nutrimental. Además de permanecer menos de 2 horas frente a una pantalla, sea este celular, televisión, tablet o computadora, entre otros.
F.- ¿SERÁ ACONSEJABLE BAJAR DE PESO RÁPIDAMENTE A ESTA EDAD?
AA.- No, de acuerdo con el grado de obesidad que tenga el niño se le indica o no bajar de peso. Si hablamos de obesidad severa y tomando en cuenta el grupo de edad, se aconseja la pérdida máxima de 1 kilo por semana. En sobrepeso y obesidad se aconseja mantener el peso mientras el paciente crece. Siempre se valora y se considera su grupo etario en pediatría.
F.- ¿CUÁNDO ACUDIR A UN ESPECIALISTA?
AA.- Tanto el pediatra como el endocrinólogo pediatra controlan el crecimiento y desarrollo, desde el recién nacido hasta los 18 años, pero solo es el especialista en endocrinología, quien maneja los casos de obesidad, dieta, seguimiento y descarta las causas endócrinas o sindrómicas en caso de sospecha.
Muchas veces en nuestro país, por la idiosincrasia, se cree equivocadamente que el estar rellenito es símbolo de buena salud y bienestar, sin percatarse que la gordura puede provocar enfermedades graves en los niños, no solo a nivel de salud, sino psicológico, porque son motivo de burla en sus centros educativos.
Pero conozcamos qué es la obesidad infantil, sus causas, factores de riesgo, complicaciones, tratamiento, formas de prevenirla y cuándo es necesario acudir a un especialista. Al respecto entrevistamos a la endocrinóloga pediatría de Sucre, Adriana Aparicio Claure (AAC).
F.- ¿QUÉ ES LA OBESIDAD INFANTIL?
AA.- La obesidad es una enfermedad crónica, sistémica, multiorgánica, metabólica e inflamatoria, determinada por la interrelación entre la genética y el medio ambiente, expresada por un exceso de grasa corporal que conlleva un mayor riesgo de enfermedades o muerte.
F.- ¿CUÁLES SON SUS CAUSAS?
AA.- Entre sus causas están: poligénicas, monogénicas y sindrómicas.
a) Poligénica.- La más frecuente debido a factores genéticos (heredados de 66 a 70%) y ambientales (sedentarismo, dieta, actividad física, etc.).
b) Monogénica.- Producida por la mutación de un solo gen por ejemplo: el gen que codifica la hormona leptina (regula el peso corporal) o de su receptor de melanocortina. Dichas mutaciones de alguna forma afectan la saciedad con exceso de consumo de alimentos desde edades tempranas.
c) Sindrómica.- Asociada a síndromes genéticos como Prader Willi, Bardet Biedl, Osteodistrofia de Albright, entre otros.
F.- ¿CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?
AA.- Entre los signos más visibles están el aumento de tejido adiposo localizado a nivel abdominal o generalizado. Los síntomas en cada caso son muy particulares, dependiendo de cuán avanzado esté cada caso.
F.- ¿QUÉ FACTORES DE RIESGO EXISTEN?
AA.- Si nos referimos al tipo de obesidad más frecuente como la poligénica u multifactorial influyen los siguientes factores: 1) Genéticos, si un padre es obeso el niño tiene de 2 a 4 veces riesgo de obesidad y si ambos padres son obesos esto sube a 10 veces. 2) Ambientales como el sedentarismo, la falta de actividad física regular, la alimentación rica en grasas y carbohidratos, acceso a comida chatarra y la pobreza.
F.- ¿CUÁLES SON SUS COMPLICACIONES?
AA.- La hay físicas como el pie plano, genu valgo y dolor de espalda. Los psicosociales como la baja autoestima, aislamiento, depresión y riesgo de bulling. Y finalmente las metabólicas con el incremento de presión arterial, de grasas sanguíneas como colesterol, triglicéridos que conllevan a dislipidemias, incremento de glucosa sanguínea y diabetes tipo 2. Además de hígado graso y cirrosis hepática.
F.- ¿QUÉ CANTIDAD DE ALIMENTOS DEBE CONSUMIR EL NIÑO?
AA.- Las kilocalorías que debe consumir un niño se calcula de acuerdo con la edad, sexo y tipo de actividad física que realiza, tomando en cuenta el estadio de desarrollo en el que se encuentra para completar su crecimiento y desarrollo. Siempre tiene que haber un balance entre los grupos de alimentos y se recomienda, en relación con los macronutrientes, un aporte de acuerdo con las calorías indicadas: 50% de carbohidratos, 30 % grasas y 15 a 20 % de proteínas.
F.- ¿CÓMO PREVENIR LA OBESIDAD?
AA.- Las recomendaciones generales para prevenir la obesidad en este grupo etario, según las sociedades pediátricas son: Actividad física diaria y cardiovascular por lo menos 60 minutos, así como una dieta balanceada, de preferencia calculada e indicada por personal capacitado, incluyendo siempre verduras y agua simple. Evitar azúcar refinada, sodas o jugos con alto contenido energéticos sin ningún aporte nutrimental. Además de permanecer menos de 2 horas frente a una pantalla, sea este celular, televisión, tablet o computadora, entre otros.
F.- ¿SERÁ ACONSEJABLE BAJAR DE PESO RÁPIDAMENTE A ESTA EDAD?
AA.- No, de acuerdo con el grado de obesidad que tenga el niño se le indica o no bajar de peso. Si hablamos de obesidad severa y tomando en cuenta el grupo de edad, se aconseja la pérdida máxima de 1 kilo por semana. En sobrepeso y obesidad se aconseja mantener el peso mientras el paciente crece. Siempre se valora y se considera su grupo etario en pediatría.
F.- ¿CUÁNDO ACUDIR A UN ESPECIALISTA?
AA.- Tanto el pediatra como el endocrinólogo pediatra controlan el crecimiento y desarrollo, desde el recién nacido hasta los 18 años, pero solo es el especialista en endocrinología, quien maneja los casos de obesidad, dieta, seguimiento y descarta las causas endócrinas o sindrómicas en caso de sospecha.
miércoles, 1 de noviembre de 2017
viernes, 15 de septiembre de 2017
La obesidad como una adicción
Si bien las causas de la obesidad son muy diversas, el consumo excesivo de alimentos representa un factor fundamental. Cuando el consumo se torna compulsivo y descontrolado, a menudo se lo considera una “adicción alimentaria”; este concepto, sin embargo, ha motivado mucho debate, tanto en términos clínicos como científicos.
La adicción a los alimentos, incluso en ausencia de consecuencias desfavorables, sociales y sobre la salud, parece reflejar el patrón adictivo a ciertos componentes de la dieta y es similar al comportamiento adictivo para otras sustancias.
Tanto los alimentos como los fármacos inducen tolerancia en el transcurso del tiempo, de modo que se requieren cantidades más importantes para alcanzar o mantener la intoxicación o la saciedad. En ambos casos, también, la interrupción del consumo se asocia con síntomas de abstinencia, como distrés o disforia. La incidencia de recaídas es común en ambas situaciones. Debido a que los síntomas vinculados con la adicción a los alimentos son similares a los definidos para el abuso de sustancias y la dependencia, algunos grupos consideran que la adicción a los alimentos debería considerarse una enfermedad psiquiátrica.
Clásicamente, el término de adicción se utilizó para aquellas sustancias que inducen la activación de las vías mesolímbicas de la recompensa; sin embargo, más recientemente el concepto fue ampliado, de modo que actualmente incluye los "comportamientos adictivos". De hecho, el sistema mesolímbico asociado con la recompensa también es activado por actividades placenteras adictivas. Los opiáceos endógenos también son importantes en este sistema; se activan fundamentalmente en respuesta a la ingesta de alimentos dulces. Se ha visto que la naltrexona reduce el consumo compulsivo de alimentos y drogas.
Los pacientes sometidos a cirugía bariátrica por obesidad pueden presentar, después, comportamientos adictivos para otras sustancias, un fenómeno que se conoce como "transferencia de adicciones". Se ha sugerido que los alimentos más apetitosos, por ejemplo los muy dulces, los muy salados y aquellos con alto contenido de grasas, son capaces de generar un comportamiento adictivo, similar al que inducen ciertas drogas.
Si bien este fenómeno pudo haber sido beneficioso en otros tiempos, por la conversión rápida en energía, en las últimas generaciones, el entorno alimenticio ha variado de manera considerable. Las nuevas tecnologías modifican ciertos productos con la finalidad de hacerlos más “agradables” y competitivos en el mercado.
En este caso, la capacidad de brindar recompensa también se incrementa. Los alimentos hipercalóricos y ricos en grasas son, en la actualidad, muy abundantes y muy accesibles en las sociedades occidentales. A diferencia de las drogas de uso ilícito, el consumo de alimentos es relativamente económico y legal, con lo cual se favorecen, de manera importante, las conductas adictivas relacionadas.
No todas las personas que consumen drogas se tornan adictas; de la misma manera, no todos los individuos expuestos a alimentos ricos en calorías y grasas adoptan un comportamiento adictivo. Estas diferencias en la susceptibilidad obedecerían, al menos en parte, a la predisposición genética y a la adaptación cerebral al uso excesivo en el transcurso del tiempo, especialmente mediante la menor expresión de receptores dopaminérgicos D2, vinculados con el comportamiento adictivo.
La vulnerabilidad también puede relacionarse con los rasgos de la personalidad.
En este contexto, los sujetos obesos tienden a ser más sensibles a la recompensa y el castigo y a presentar conductas más impulsivas, por mecanismos que difieren de aquellos que motivan la ingesta fisiológica de alimentos. Los alimentos muy apetitosos, al igual que otras sustancias adictivas, pueden generar placer y reducir el dolor. También se ha visto que la ingesta de alimentos puede utilizarse como un método de automedicación, en respuesta a los estados emocionales negativos, como la depresión, la ansiedad, la soledad, el aburrimiento, el enojo y los conflictos interpersonales.
Sin duda, las elecciones personales también explican por qué un subgrupo de pacientes con obesidad perpetúa el conflicto que genera el seguir comiendo o deja de hacerlo. Si se acepta que la obesidad es una adicción, el abordaje de los sujetos con obesidad debería modificarse considerablemente; de hecho, la búsqueda de adicciones debería formar parte obligada del estudio de estos enfermos.
lunes, 7 de agosto de 2017
Efectos de la obesidad
El cuerpo experimenta cambios peligrosos
El doctor Elías Vidaurre explica que la obesidad es una condición en la que una alta cantidad de la grasa corporal incrementa la probabilidad de padecer problemas de salud. Las personas que los padecen tienen los siguientes síntomas: azúcar alta en la sangre o diabetes, presión arterial alta y nivel alto de colesterol y triglicéridos en la sangre.
A tomar en cuenta
Las mujeres con una medida de cintura mayor a 35 pulgadas (89 cm) y los hombres mayor a 40 (102 cm) pulgadas tienen un aumento del riesgo de cardiopatía y diabetes tipo 2. Las personas con cuerpos “en forma de manzana” (la cintura es más grande que sus caderas) también tienen un aumento del riesgo de estas afecciones.
Vidaurre indica que tener un factor de riesgo no significa que se contraerá alguna enfermedad, pero aumenta la probabilidad de que esto suceda. “Algunos factores de riesgo, como la edad, la raza o los antecedentes familiares de una persona no se pueden modificar. Cuantos más factores de riesgo tenga usted, mayor será su probabilidad de presentar la enfermedad o el problema de salud”, asegura.
Si tiene obesidad, su médico le puede ayudar a comenzar un programa de pérdida de peso. “Una meta inicial de bajar del 5 al 10% de su peso actual reducirá su riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con la obesidad”, aconseja el médico.
Dejar de respirar durante el sueño es uno de los síntomas de obesidad
La obesidad ocasiona ataques cardiacos y accidentes cerebrales
Los problemas óseos y articulares pueden llevar a tener osteoporosis
viernes, 7 de julio de 2017
Advierten que acoso laboral y bajo salario causan obesidad
Inestabilidad laboral, acoso y falta de salarios justos son factores que detonan la obesidad, ya que incitan a que el cerebro humano busque acumular grasa en el cuerpo, tal y como lo hacían nuestros ancestros cuando se sentían en peligro, dijo hoy el doctor Arturo Ruiz Velasco.
“La obesidad laboral es un reflejo de una serie de conflictos internos, que se aúnan al sedentarismo, mala alimentación y desequilibrios emocionales al desconocer su futuro inmediato", explica a Efe este experto en el trabajo emocional relacionado con el sobrepeso.
De acuerdo con Velasco, en los orígenes del ser humano, cuando este era excluido de un clan se generaba un estrés muy grande, “un shock biológico muy fuerte y se sentía abandonado".
Era necesario para no morir de frío y defenderse de los animales, y eso se quedó grabado en el cerebro hasta la actualidad, por lo que sentirse en amenaza lleva al ser humano a utilizar la grasa como un medio de protección, apunta.
viernes, 16 de junio de 2017
Hay alternativas de comida sana frente al aumento de la obesidad
Toca el timbre, es recreo y los alumnos del colegio Cástulo Chávez se vuelcan al quiosco de la portera Elena Soliz. Allí, en lugar de los asaditos, empanadas o panchitos con mayonesa, predominan naranjas, mandarinas, manzanas, gualeles y productos saludables como yogur con granola, tujuré o jugo de quinua; hay hamburguesas elaboradas con lenteja y soya; y los jugos de fruta también sacan amplia ventaja a las sodas.
“Al principio costó, pero los chicos ya están acostumbrados a comer sano; ahora solo cuesta que los alumnos nuevos se habitúen”, dice doña Elena.
Este fenómeno no es casual, responde a una campaña ardua que duró años, ideada a partir de las cifras alarmantes de obecidad, cifras que por lo menos en nuestro medio no se han actualizado. Angélica Fierro, responsable del programa de enfermedades no transmisibles del Sedes, señala que los datos que existen sobre obesidad datan de 1998 y que solo hay estimaciones (hechas en 2012) que reflejan que, en Santa Cruz, un 26% de la población entre 25 y 59 años tenía sobrepeso y la obesidad alcanzaba al 32%.
En el mundo
Un estudio de la universidad de Washington alertó el martes en un foro sobre comida y alimentación en Estocolmo que unos 2.200 millones de personas en el mundo padecen obesidad. Es decir, el 30% de la población tiene sobrepeso, lo que convierte a esta condición en un problema de salud pública. “Los que aumentan de peso lo hacen a riesgo propio de padecer enfermedad cardiovascular, diabetes, cáncer y otros padecimientos que amenazan la vida”, aseguró Christopher Murray, uno de los autores del estudio.
Cambio de mentalidad
Pese a esta situación, se tiene, aunque pocas, algunas iniciativas saludables. La del colegio Cástulo Chávez es una de ellas, ya que desde 2013 empezaron a cambiar las papas fritas y sodas por alimentos nutritivos.
El exdefensor del pueblo Hernán Cabrera señala que la iniciativa nació de esa institución y que el Cástulo Chávez fue el colegio piloto. “Fue un trabajo arduo porque se debió cambiar la mentalidad de los padres y los estudiantes para que mejoren su alimentación”, señala, además de considerar que esto debería ser una política pública.
La portera, por su parte, agrega que una vez cambiado el hábito, su margen de ganancia es igual a cuando vendía frituras y otros productos no saludables.
El colegio Cástulo Chávez además ha reforzado el hábito de la buena alimentación haciendo partícipes a los estudiantes. La profesora Isabel Calvimontes explica que llevan adelante su proyecto socioproductivo denominado Hábitos alimenticios que contribuyen a un estilo de vida saludable, mediante el cual los propios estudiantes construyen sus quioscos, preparan alimentos y los comercializan. En el turno de la tarde, el director Miguel Pérez indicó que tienen su proyecto Panadería escolar, en el que utilizan granos integrales y también preparan jugos de fruta.
¿Cómo se nutre el cruceño?
Rima Ribera observa que hay un alto consumo de alimentos grasos y dulces en Santa Cruz, además de sedentarismo, y sugiere adoptar medidas como cobrar mayores impuestos a los alimentos insalubres, lo cual ha dado buenos resultados en Chile, según refirió.
Por su parte, la nutricionista Carla María Justiniano lamenta el consumo de carbohidratos y frituras (papas fritas, arroz y plátano frito en un mismo plato) y la pobre ingesta de verduras en las mesas de los cruceños, lo que deriva en un aporte escaso de vitaminas, minerales y fibras y en el detrimento de la salud.
lunes, 12 de junio de 2017
Unos 2.200 millones de personas en el mundo padecen sobrepeso u obesidad
Unos 2.200 millones de personas sufren sobrepeso u obesidad en el mundo y pueden sufrir problemas de salud relacionados con ese padecimiento, según un estudio publicado hoy en la revista especializada The New England Journal of Medicine.
La investigación, realizada por el Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud (IHME, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Washington en Seattle (EE.UU.) y presentada hoy en el EAT Food Forum en Estocolmo, se centró en el estudio de 195 países y territorios entre los años 1980 y 2015.
Los más de 2.300 colaboradores en 133 países se basaron en los datos del Global Burden of Disease (GBD), una colaboración internacional que evalúa sistemáticamente la salud y sus factores de riesgo de 188 países.
Según estos datos, 2.200 millones de personas en 2015 en el mundo estaban afectadas por exceso de peso, lo que supone un 30 % de la población.
De esta cantidad, 108 millones de niños y 600 millones de adultos tenían un índice de masa corporal en el umbral de la obesidad, que superaba los 30.
De acuerdo con la definición del estudio, un índice de masa corporal (IMC), que asocia el peso con la altura del individuo, superior a 30 equivale a la obesidad, mientras que entre 25 y 30 corresponde a sobrepeso.
Desde 1980, la obesidad se ha duplicado en más de 70 países y ha crecido continuamente en la mayoría, además de que en el caso de los niños, el ritmo de obesidad de muchos lugares en el mundo superó al de los adultos.
Estados Unidos fue, con casi el 13 % de sus habitantes, el país con el mayor nivel de obesidad de entre los 20 más poblados.
Egipto tuvo el mayor porcentaje de adultos obesos, con un 35 % de su población; seguido por EE.UU., con 79,4 millones de personas; y de China, con 57,3 millones.
Por su parte, 15,3 millones de niños chinos y 14,4 millones de niños de India fueron los menores que más padecieron esta enfermedad crónica.
En el otro lado del espectro, se encontraron Bangladesh y Vietnam, con un 1 % de obesidad entre sus habitantes.
"El exceso de peso es uno de los problemas de salud pública más difíciles de nuestro tiempo, que afecta a casi una de cada tres personas en el mundo", aseguró Ashkan Afshin, uno de los autores del estudio y profesor de la Universidad de Washington.
Los expertos avisaron de que este incremento de peso mundial en niños y adultos provoca problemas de salud y enfermedades que han causado un aumento del número de muertes relacionadas con el sobrepeso y la obesidad en los últimos años.
El 40 % de las muertes en 2015 relacionadas con el exceso de peso corporal correspondieron a personas que, con su índice de masa corporal, padecían sobrepeso pero no llegaron a ser considerados obesos.
"Los que aumentan de peso lo hacen a riesgo propio de enfermedad cardiovascular, diabetes, cáncer y otras condiciones que amenazan la vida", alertó Christopher Murray, otro de los autores del estudio y profesor de la Universidad de Washington.
"Las resoluciones de año nuevo para perder peso -añadió Murray- deben convertirse en compromisos durante todo el año para perder peso y evitar el aumento en el futuro". (12/06/2017)
martes, 6 de junio de 2017
Las emociones de la obesidad
SOBREPESO | TRATAR DE CALMAR LA ANSIEDAD COMIENDO PAPAS FRITAS O LA PENA CON UN HELADO, ES PARTE DEL PROCESO QUE PUEDE LLEVAR HACIA LA OBESIDAD, UN NUEVO ESTUDIO HABLA SOBRE EL TEMA.
La imagen de la mujer que come un kilo de helado mientras mira una película romántica porque su novio la ha dejado, es más que un cliché de comedia estadounidense, existen conductas emocionales que influyen en el sobrepeso y la obesidad y una dieta no es suficiente para bajar de peso si no se tratan también las emociones.
La obesidad es una condición clínica individual, que se ha convertido en un serio problema de salud pública que va en aumento, explica la psicóloga clínica y psicoterapeuta complementaria, Cecilia García Meruvia.
“Las causas de la obesidad son múltiples, e incluyen factores tales como la herencia genética; el comportamiento del sistema nervioso, endócrino, metabólico, factores no heredables y factores sociales”, dice y añade que en esta condición es muy importante recalcar la importancia de seguir las recomendaciones ofrecidas por un médico especializado en orden de descartar la existencia de los factores anteriormente mencionados. A la vez, para obtener resultados exitosos el acompañamiento de un tratamiento psicológico es vital, debido a que la condición de la obesidad en cada sujeto tiene diferentes detonantes emocionales que podrían dificultar la estabilización del paciente, advierte la psicóloga.
Dentro de estos detonantes emocionales, comenta García, los más repetitivos son aquellos ligados al miedo, la ira y la culpa, donde prima una necesidad de protegerse o sentirse protegido en la mayoría de los casos. Al mismo tiempo, la sobre alimentación puede ser en muchos casos un mecanismo de defensa para manejar síntomas depresivos, ansiosos, agresión reprimida o traumas vividos en el pasado, como abusos de tipo sexual en la mayoría de los casos, donde el sujeto busca ocultarse o protegerse, usando para eso grasa acumulada en el organismo.
TERAPIA
El acompañamiento terapéutico para la obesidad o cualquier condición relacionada con problemas alimenticios o que envuelven la imagen del sujeto, es altamente recomendable para poder eliminar o disminuir las resistencias tanto físicas como mentales y emocionales del paciente, comenta García.
“Este acompañamiento se puede dar con la implementación de diferentes terapias y técnicas, que van desde la terapia tradicional hasta la terapia complementaria. Desde mi experiencia terapéutica, yo sugeriría una intervención integral, que permita al paciente combinar el trabajo de un médico especialista, junto al trabajo terapéutico y educativo de un nutricionista, tomando en cuenta que cada caso es diferente”, dice la psicóloga.
ESTUDIO
Por su parte, el psiquiatra español Javier Quintero destaca en una entrevista publicada por Efe Salud, que por primera vez se incluya el equilibrio emocional como una recomendación de estilo de vida en la Pirámide de la Alimentación Saludable de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) presentada recientemente.
“Me parece fundamental que en la base de la pirámide aparezca el equilibrio emocional, pero hay que profundizar un poco más. No se trata solo de una vida sana y estar tranquilo. Hay que gente que vive su sobrepeso de forma equilibrada, pero eso no quita que tenga un problema ejecutivo de fondo”, señala.
Desde hace diez años un equipo de profesionales de la salud mental capitaneado por Quintero trabaja con una máxima: “Si no se trabaja el aspecto emocional, lo demás no va a funcionar” en el abordaje de la obesidad y su antesala, el sobrepeso.
Si solo se trata el balance energético (consumo de energía y gasto) “se pueden hacer tantas dietas como queramos, que serán igual al número de fracasos a la hora de intentar modular su alimentación”, apunta el doctor.
Y bajo ese aspecto emocional hay circunstancias ligadas a la depresión, al trauma, a la adicción a la comida, al descontrol de los impulsos, a la desorganización en la forma de vida.
“Ni todos los pacientes están bien, ni todos están mal, pero por lo general se cae el mito del gordo feliz”, apunta el jefe de Psiquiatría del Hospital Infanta Leonor de Madrid.
LA D.I.E.T.A QUE ANALIZA LAS EMOCIONES
Los años de investigación del equipo de Quintero en la relación que tienen los diferentes trastornos de conducta y el sobrepeso y obesidad se han materializado en una herramienta, la D.I.E.T.A.
Se trata de una evaluación de los aspectos emocionales mediante la contestación de un cuestionario que cualquier persona puede acometer a través de la web de este equipo, www.somoscomocomemos.com, y conocer el perfil emocional del interesado.
OBESIDAD
Se analizan cinco dimensiones: D (desorganización); I (impulsividad); E (emocional); T (traumática) y A (adictividad) en diferentes niveles.
“Lo normal es que una o dos de las dimensiones sean las que se disparan y generalmente crean el problema” que lleva a comer descontroladamente y a engordar de forma insana, explica Quintero.
La D se refiere a una desorganización del estilo de vida que lleva a ejecutar hábitos poco sanos; la I se refiere a la impulsividad a la hora de comer, a la ausencia de autocontrol; la E es la emoción (que tiene dos partes: una relacionada con la ansiedad y otra con la depresión); la T es haber vivido una experiencia traumática; y la A es la adicción a la comida.
Sobre la adicción a la comida el especialista explica que determinados alimentos, en general los hidratos de carbono y los azúcares, unido a determinados hábitos de alimentación, pueden provocar una activación intensa y rápida de la dopamina, una hormona que regula el placer y todo lo que lo activa tiende a repetirse, creando una necesidad de comer para activar ese mecanismo de recompensa.
“En las personas con sobrepeso y/o obesidad se encuentran con mucha frecuencia problemas emocionales, cognitivos y/o psicológicos, que definen su patrón de alimentación. En general se producen dos tipos de problemas; los primarios (aquellos que actúan como desencadenantes y/o agravantes del sobrepeso) y los secundarios (repercusión del impacto que el exceso de peso puede tener, jugando entonces como un factor de cronicidad y ensombreciendo el pronóstico), explica somoscomocomemos.com.
COMER CON CABEZA
Más de 400 pacientes han sido evaluados en estos años de investigación: “El 80% de los pacientes con sobrepeso y obesidad tienen un trasfondo emocional”, apunta este especialista.
Para el doctor Quintero, los mensajes para prevenir el aumento en las tasas de sobrepeso y obesidad “no llegan a la población” que “come mal y más de los que debe” en una vida “tremendamente sedentaria” por lo que hay un claro desequilibrio entre ingreso y gasto.
“Hay mucho endocrino que aboga por comer con hambre, pero yo abogo por comer con cabeza. Comer con hambre es una espiral que llega a confundir ansiedad o tristeza con hambre. Comer con cabeza es hacerlo de forma planificada, cinco veces al día, sin saltarse ninguna”, señala el psiquiatra quien concluye: “Con cabeza somos capaces de entender las emociones y buscar la solución”.
La imagen de la mujer que come un kilo de helado mientras mira una película romántica porque su novio la ha dejado, es más que un cliché de comedia estadounidense, existen conductas emocionales que influyen en el sobrepeso y la obesidad y una dieta no es suficiente para bajar de peso si no se tratan también las emociones.
La obesidad es una condición clínica individual, que se ha convertido en un serio problema de salud pública que va en aumento, explica la psicóloga clínica y psicoterapeuta complementaria, Cecilia García Meruvia.
“Las causas de la obesidad son múltiples, e incluyen factores tales como la herencia genética; el comportamiento del sistema nervioso, endócrino, metabólico, factores no heredables y factores sociales”, dice y añade que en esta condición es muy importante recalcar la importancia de seguir las recomendaciones ofrecidas por un médico especializado en orden de descartar la existencia de los factores anteriormente mencionados. A la vez, para obtener resultados exitosos el acompañamiento de un tratamiento psicológico es vital, debido a que la condición de la obesidad en cada sujeto tiene diferentes detonantes emocionales que podrían dificultar la estabilización del paciente, advierte la psicóloga.
Dentro de estos detonantes emocionales, comenta García, los más repetitivos son aquellos ligados al miedo, la ira y la culpa, donde prima una necesidad de protegerse o sentirse protegido en la mayoría de los casos. Al mismo tiempo, la sobre alimentación puede ser en muchos casos un mecanismo de defensa para manejar síntomas depresivos, ansiosos, agresión reprimida o traumas vividos en el pasado, como abusos de tipo sexual en la mayoría de los casos, donde el sujeto busca ocultarse o protegerse, usando para eso grasa acumulada en el organismo.
TERAPIA
El acompañamiento terapéutico para la obesidad o cualquier condición relacionada con problemas alimenticios o que envuelven la imagen del sujeto, es altamente recomendable para poder eliminar o disminuir las resistencias tanto físicas como mentales y emocionales del paciente, comenta García.
“Este acompañamiento se puede dar con la implementación de diferentes terapias y técnicas, que van desde la terapia tradicional hasta la terapia complementaria. Desde mi experiencia terapéutica, yo sugeriría una intervención integral, que permita al paciente combinar el trabajo de un médico especialista, junto al trabajo terapéutico y educativo de un nutricionista, tomando en cuenta que cada caso es diferente”, dice la psicóloga.
ESTUDIO
Por su parte, el psiquiatra español Javier Quintero destaca en una entrevista publicada por Efe Salud, que por primera vez se incluya el equilibrio emocional como una recomendación de estilo de vida en la Pirámide de la Alimentación Saludable de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) presentada recientemente.
“Me parece fundamental que en la base de la pirámide aparezca el equilibrio emocional, pero hay que profundizar un poco más. No se trata solo de una vida sana y estar tranquilo. Hay que gente que vive su sobrepeso de forma equilibrada, pero eso no quita que tenga un problema ejecutivo de fondo”, señala.
Desde hace diez años un equipo de profesionales de la salud mental capitaneado por Quintero trabaja con una máxima: “Si no se trabaja el aspecto emocional, lo demás no va a funcionar” en el abordaje de la obesidad y su antesala, el sobrepeso.
Si solo se trata el balance energético (consumo de energía y gasto) “se pueden hacer tantas dietas como queramos, que serán igual al número de fracasos a la hora de intentar modular su alimentación”, apunta el doctor.
Y bajo ese aspecto emocional hay circunstancias ligadas a la depresión, al trauma, a la adicción a la comida, al descontrol de los impulsos, a la desorganización en la forma de vida.
“Ni todos los pacientes están bien, ni todos están mal, pero por lo general se cae el mito del gordo feliz”, apunta el jefe de Psiquiatría del Hospital Infanta Leonor de Madrid.
LA D.I.E.T.A QUE ANALIZA LAS EMOCIONES
Los años de investigación del equipo de Quintero en la relación que tienen los diferentes trastornos de conducta y el sobrepeso y obesidad se han materializado en una herramienta, la D.I.E.T.A.
Se trata de una evaluación de los aspectos emocionales mediante la contestación de un cuestionario que cualquier persona puede acometer a través de la web de este equipo, www.somoscomocomemos.com, y conocer el perfil emocional del interesado.
OBESIDAD
Se analizan cinco dimensiones: D (desorganización); I (impulsividad); E (emocional); T (traumática) y A (adictividad) en diferentes niveles.
“Lo normal es que una o dos de las dimensiones sean las que se disparan y generalmente crean el problema” que lleva a comer descontroladamente y a engordar de forma insana, explica Quintero.
La D se refiere a una desorganización del estilo de vida que lleva a ejecutar hábitos poco sanos; la I se refiere a la impulsividad a la hora de comer, a la ausencia de autocontrol; la E es la emoción (que tiene dos partes: una relacionada con la ansiedad y otra con la depresión); la T es haber vivido una experiencia traumática; y la A es la adicción a la comida.
Sobre la adicción a la comida el especialista explica que determinados alimentos, en general los hidratos de carbono y los azúcares, unido a determinados hábitos de alimentación, pueden provocar una activación intensa y rápida de la dopamina, una hormona que regula el placer y todo lo que lo activa tiende a repetirse, creando una necesidad de comer para activar ese mecanismo de recompensa.
“En las personas con sobrepeso y/o obesidad se encuentran con mucha frecuencia problemas emocionales, cognitivos y/o psicológicos, que definen su patrón de alimentación. En general se producen dos tipos de problemas; los primarios (aquellos que actúan como desencadenantes y/o agravantes del sobrepeso) y los secundarios (repercusión del impacto que el exceso de peso puede tener, jugando entonces como un factor de cronicidad y ensombreciendo el pronóstico), explica somoscomocomemos.com.
COMER CON CABEZA
Más de 400 pacientes han sido evaluados en estos años de investigación: “El 80% de los pacientes con sobrepeso y obesidad tienen un trasfondo emocional”, apunta este especialista.
Para el doctor Quintero, los mensajes para prevenir el aumento en las tasas de sobrepeso y obesidad “no llegan a la población” que “come mal y más de los que debe” en una vida “tremendamente sedentaria” por lo que hay un claro desequilibrio entre ingreso y gasto.
“Hay mucho endocrino que aboga por comer con hambre, pero yo abogo por comer con cabeza. Comer con hambre es una espiral que llega a confundir ansiedad o tristeza con hambre. Comer con cabeza es hacerlo de forma planificada, cinco veces al día, sin saltarse ninguna”, señala el psiquiatra quien concluye: “Con cabeza somos capaces de entender las emociones y buscar la solución”.
jueves, 11 de mayo de 2017
Hombre más obeso del mundo se sometió a cirugía
"La cirugía fue todo un éxito, ahora hay que ver cómo responde a este nuevo cambio y esperemos que todo vaya bien", aseguró en una rueda de prensa José Antonio Castañeda, el médico que intervino quirúrgicamente a el denominado el hombre más obeso del mundo.
La operación forma parte de un tratamiento en el que Juan Pedro Franco, quien ahora pesa aproximadamente 590 kilos, pueda bajar de peso, según informa la agencia de noticias AFP.
El mexicano de 32 años de edad, tuvo que ser intervenido para reducir el tamaño de su estómago y así conseguir que, paulatinamente, baje de peso al no comer de la misma manera que antes.
El hombre tuvo que someterse a una dieta estricta de frutas y verduras antes de la operación. Con este proceso logró perder al menos 170 kilos.
A pesar de que por ser "el paciente con mayor grado de obesidad en el planeta", enfrenta "altas posibilidades de sufrir infartos o complicaciones", según Castañeda, la operación fue todo un éxito.
Luego de 48 horas en cuidados intensivos, se espera que Franco comience su recuperación y pueda cumplir su objetivo de reducción de peso. Ya que lo más afectado por su condición es su estado de salud.
martes, 2 de mayo de 2017
Compuestos medicinales podría ayudar a combatir la obesidad
Un grupo de científicos chinos ha extraído un compuesto medicinal de una hierba natural, viña del dios del trueno, que se dirige a las células del metabolismo y podría ayudar a combatir la obesidad.
El compuesto, llamado celastrol, junto a la artemisina, que le valió el Nobel de Medicina a la científica china Tu Youyou en 2015, se incluye en la lista de los cinco compuestos de hierbas con mayor potencial para curar enfermedades elaborado por la revista científica Cell.
El equipo de investigación, liderado por Zhang Xiaokun, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Xiamen, encontró que el celastrol podía limpiar la mitocondria inflamada de las células para aliviar la inflamación.
La mitocondria desempeña un papel integral en la muerte de la célula, inmunidad e inflamación. El celastrol, al afectar a la mitocondria inflamada, podría controlar el metabolismo celular.
El grupo investigó el compuesto en ratones y encontró que podía controlar de forma efectiva los aumentos de peso en los ratones alimentados con comida alta en grasa.
La planta es autóctona de China, aunque también crece en otros países del Este de Asia, y se ha utilizado en la medicina china tradicional para tratar la artritis y las enfermedades autoinmunes.
Debido a su extrema toxicidad, debe tratarse antes para eliminar los contenidos dañinos. En la investigación moderna se ha utilizado en pruebas clínicas para tratar el sida. Se ha encontrado que sus componentes pueden servir para tratar los dolores articulares y la artritris reumática.
El compuesto, llamado celastrol, junto a la artemisina, que le valió el Nobel de Medicina a la científica china Tu Youyou en 2015, se incluye en la lista de los cinco compuestos de hierbas con mayor potencial para curar enfermedades elaborado por la revista científica Cell.
El equipo de investigación, liderado por Zhang Xiaokun, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Xiamen, encontró que el celastrol podía limpiar la mitocondria inflamada de las células para aliviar la inflamación.
La mitocondria desempeña un papel integral en la muerte de la célula, inmunidad e inflamación. El celastrol, al afectar a la mitocondria inflamada, podría controlar el metabolismo celular.
El grupo investigó el compuesto en ratones y encontró que podía controlar de forma efectiva los aumentos de peso en los ratones alimentados con comida alta en grasa.
La planta es autóctona de China, aunque también crece en otros países del Este de Asia, y se ha utilizado en la medicina china tradicional para tratar la artritis y las enfermedades autoinmunes.
Debido a su extrema toxicidad, debe tratarse antes para eliminar los contenidos dañinos. En la investigación moderna se ha utilizado en pruebas clínicas para tratar el sida. Se ha encontrado que sus componentes pueden servir para tratar los dolores articulares y la artritris reumática.
martes, 25 de abril de 2017
Las medidas contra la obesidad
CONGRESO | ANTE LAS CIFRAS SOBRE LA OBESIDAD, ESPECIALISTAS DE VARIOS PAÍSES SE REUNIRÁN EN UN CONGRESO EN SANTA CRUZ.
Cada vez hay más obesos en el mundo. Y las cifras, alertan los expertos, son dramáticas y tendrán "serias repercusiones".
"En las últimas cuatro décadas, hemos pasado de vivir en un mundo en el que el número de personas bajo peso doblaba al de obesos, a uno en el que hay más obesos que personas con delgadez extrema".
Así lo asegura el Imperial College de Londres, Reino Unido, en un estudio publicado a fines del año pasado en la revista científica The Lancet, y que alerta sobre una epidemia mundial de obesidad que "tendrá consecuencias para la salud de magnitudes, hasta ahora, desconocidas".
A los investigadores les preocupa también la persistencia de la desnutrición en algunos países, especialmente en África y en Asia.
Un problema que, sostienen, debe gestionarse adoptando nuevas "políticas sociales y de alimentación".
Por otro lado, advierten que las políticas sanitarias no lograron evitar el aumento del índice de masa corportal (IMC) en la mayoría de los países.
En total, analizaron el IMC de cerca de 20 millones de personas —hombres y mujeres— de 186 países entre 1975 y 2014.
Y descubrieron que el número de hombres obesos se había triplicado, mientras que el de mujeres era más del doble.
EN BOLIVIA
Según explica el especialista en Cirugía General, Cirugía Laparoscópica Avanzada y Cirugía de Obesidad, Sergio Aparicio Yuja, la obesidad y la diabetes son de incidencia cada vez mayor en la población. “Un estudio de hace algunos años, determinó que en Santa Cruz de la Sierra, cerca del 30% de la población, tenía algún grado de sobrepeso u obesidad, seguido de cerca por El Alto de La Paz y Cochabamba. Todas estas personas están en riesgo de desarrollar además diabetes y otras enfermedades concurrentes, que disminuyen la calidad y la expectativa de vida”, asegura.
CAUSAS
Según el especialista, las causas están relacionadas con el cambio en los hábitos alimenticios, existiendo cada vez más alimentos que son ricos en calorías y de muy fácil digestión y asimilación (por ejemplo los líquidos azucarados, los alimentos en base a harina de trigo altamente refinada), esto en combinación con una vida cada vez más sedentaria y el aumento de la oferta de alimentos y facilidad para su obtención.
PREVENCIÓN
La prevención depende mucho de la educación, que según Aparicio probablemente sea el arma más importante para lograr controlar esta pandemia. Es decir, enseñar a la población el contenido calórico de los alimentos, la selección y balanceo de los mismos, identificar los grupos de alimentos (proteínas, hidratos de carbono y grasas).
Además, incentivar la realización de actividad física regularmente, para lograr que las calorías que ingresamos al comer, se gasten con actividad muscular y no se “ahorren” en forma de tejido graso.
“Por supuesto que este proceso debe iniciarse desde que el niño nace, pues somos los padres los que elegimos el tipo de alimentos que irán aprendiendo a comer nuestros hijos, y que tanta actividad física y deportiva realicen”, indica.
ALTERNATIVAS DE TRATAMIENTO
Las dietas y la re educación del individuo, son cosas que se han estado intentando desde hace mucho tiempo, pero estas son eficaces por cortos periodos de tiempo, produciéndose después de algunos meses la reganancia de peso. Se han desarrollado algunos procedimientos quirúrgicos, que se realizan sobre el estómago y el intestino delgado, que logran una disminución de la cantidad de alimento que se ingiere y un nuevo balance entre lo que ingresa y se absorbe hacia la sangre.
Algunas de estas cirugías son la Manga Gástrica, el By Pass Gástrico, la Plicatura Gástrica, la Bipartición Del Tránsito Intestinal y la Derivacicón Biliopancreática, las dos primeras son las más frecuentemente realizadas, comenta Aparicio y añade que se encuentran en fase experimental otros procedimiento endoscópicos, que aplican barreras dentro del intestino que evitan la absorción de alimento, o realización de suturas para disminuir la capacidad gástrica.
La importancia para Bolivia de esto, es que permite llamar la atención y educar sobre uno de los más graves problemas de salud pública
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EL CONGRESO
En el VII Congreso Latinoamericano de Cirugía Bariátrica y Metabólica Ifsolac Bolivia 2017, que se realizará en Santa Cruz del 26 al 29 de abril, se abordará el manejo integral interdisciplinario de la obesidad, considerada como una de las mayores pandemias de la humanidad.
Se hablará sobre el papel de la cirugía en el tratamiento de la Diabetes Mellitus, los aspectos nutricionales de la obesidad, aspectos psicológicos, educación del paciente obeso, la obesidad y enfermedades concurrentes (Comorbilidades), además habrá cursos de destrezas quirúrgicas en simuladores, simposios de manejo de reganancia de peso, cirugía de la diabetes y cirugía de la obesidad.
Este importante evento cuenta con invitados destacados a nivel mundial en el ámbito de la medicina y de la cirugía.
Habrás más de 40 cirujanos invitados y más de 50 especialistas en Endocrinología, Psicología, Psiquiatría, Nutrición, Preparación Física, Neurología, Anestesiología, Cardiología, Hepatología y Nefrología, según explica el médico boliviano Sergio Aparicio, Presidente de dicho congreso.
“Después de varios años de postular a nuestro país para ser sede de tan magno evento, se definió que del 26 al 29 de abril de 2017 se realice el mismo en Santa Cruz de la Sierra, que se programa en forma bianual. Bolivia es parte de la Federación Internacional De Cirugía de la Obesidad y Metabólica (IFSO) en su capítulo Latinoamericano y del Caribe (IFSO LAC). La importancia para Bolivia de esto, es que permite llamar la atención y educar sobre uno de los más graves problemas de salud pública, además como parte de la Educación Médica Contínua, en uno de los temas que más investigación e innovación está generando el mundo”, explica Aparicio y comenta que el Comité de Cirugía Bariátrica y Metabólica de la Sociedad Boliviana de Cirugía, en los últimos 14 meses ha tenido un crecimiento de su membresía que supera el 30 %, lo que ya es un éxito desde el punto de vista del impacto que puede lograrse a nivel nacional en el manejo y prevención de esta grave enfermedad, además del efecto multiplicador generado por la capacitación de médicos en formación y residentes de diferentes especialidades que serán entrenados a su vez por cada uno de los doctores de dicha instotución.
martes, 4 de abril de 2017
La obesidad en Santa Cruz, un problema que hay que afrontar
Uno de los temas que está preocupando es la obesidad, enfermedad que viene afectando de sobremanera a los cruceños, debido precisamente a la alimentación y algunas incidencias de otros males. Es una enfermedad inflamatoria que se refleja en que la persona se cansa más, bombea más el corazón, trabajan más los riñones y las rodillas deben soportar todo el peso del cuerpo.
04 de Abril de 2017
Según los datos que ha dado a conocer el Ministerio de Salud, Santa Cruz es el departamento que marca el porcentaje más alto de personas con obesidad y sobrepeso: un 30 por ciento de la población con este problema lo confirma. Y la población principalmente afectada son los niños, adolescentes y jóvenes. “En definitiva, esto nos lleva a preocuparnos e iniciar campañas de prevención, de información y de concientización, porque la obesidad conlleva a la vez otros males o problemas para la persona, que muchas veces no las toma en cuenta”, señala María del Carmen Abela, jefa de la carrera de Nutrición de la UNE. Agregó que a este preocupante porcentaje, que va más allá de la problemática, se confirma que la obesidad viene acompañada de enfermedades muy complicadas relacionadas con la diabetes, problemas renales apáticos y de hipertensión. “El cruceño tiene un perfil de cuatro enfermedades permanentes, y como departamento es el que tiene mayor cantidad de personas con obesidad, diabetes e hipertensión; es el síndrome metabólico, es decir, si tienes hipertensión es probable que tengas diabetes, si eres hipertenso y eres obeso”, explicó Abela. De ese 30 por ciento de la población cruceña que es obesa y con sobrepeso, se estima que un 50% de esa población tiene problemas de obesidad y diabetes. “Esta temática llama la atención de sobremanera y hay que considerar que es un grave problema al que se enfrenta la sociedad cruceña, por la falta de políticas que generen información que pueda ir más allá de la cultura que se practica principalmente a la urbe, enmarcados en la mala alimentación”, puntualizó la jefa de carrera de Nutrición. Pero es bueno también escuchar y tomar en nota algunos consejos prácticos, que la carrera de Nutrición comparte: caminar 20 minutos todos los días, tomar cuatro vasos de agua como mínimo, evitar los carbohidratos, saber alimentarse, como por ejemplo, elegir una empanada al horno y no una frita; en suma, llevar una buena alimentación dejando de lado la comida denominada chatarra, como también beber sodas o refrescos que contengan alto nivel de azúcar.
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